Terapia de pareja online

Un proceso estructurado para reorganizar la dinámica y recuperar posibilidades de encuentro

Cuando los conflictos disminuyen, pero la conexión aún no regresa.

Hay parejas que ya atravesaron periodos difíciles, lograron continuar e incluso funcionan razonablemente bien en lo cotidiano, pero algunas de las formas que les ayudaron a atravesar esos periodos siguen organizando la relación, aunque ya no respondan del mismo modo a lo que ambos necesitan hoy.

Pueden coordinarse, criar hijos, organizar responsabilidades e incluso discutir mucho menos que antes, mientras hay menos deseo, menos curiosidad por el otro, pérdida de admiración, menor intimidad o la sensación de seguir juntos más por costumbre o compromiso que por el deseo de encontrarse y elegirse nuevamente.

Con el tiempo, estas experiencias pueden modificar profundamente la manera en que ambos se relacionan. La necesidad de protegerse, controlar, evitar ciertos temas o prevenir nuevas heridas comienza a ocupar cada vez más espacio, mientras disminuyen la espontaneidad, la cercanía y la posibilidad de encontrarse de una manera diferente.

El desafío consiste entonces en comprender cómo se fue configurando la relación actual y qué necesita transformarse para ampliar nuevamente las posibilidades de encuentro, intimidad y elección dentro del vínculo.

 

Este proceso está especialmente pensado para parejas que han atravesado periodos de conflicto, crisis o distanciamiento y que, aun habiendo logrado continuar juntas, reconocen cambios importantes en la confianza, la comunicación, la intimidad, el deseo o la admiración mutua.

Sesión de Evaluación Vincular

El primer paso es una conversación conjunta destinada a comprender cómo está funcionando actualmente la relación y evaluar cuál puede ser el punto de partida más adecuado.

Durante este encuentro revisaremos:

◈ Las dinámicas que mantienen la distancia, la tensión o la desconfianza.

◈ La forma en que se han ido modificando la comunicación, la intimidad, el deseo y la percepción que cada uno tiene del otro.

◈ La disposición y los recursos que cada uno puede aportar a un proceso conjunto.

◈ Si este es un momento adecuado para trabajar como pareja o si conviene abordar primero determinados aspectos de manera individual.

Duración: 50 minutos · Modalidad: online

◈ Chile: $50.000 CLP
◈ Internacional: USD 50

Si posteriormente deciden iniciar el proceso, el valor se mantiene en $50.000 por sesión. La frecuencia —semanal o quincenal— se acuerda después de la evaluación según las características de la relación y puede revisarse a medida que el proceso avanza.

¿Cómo trabajamos después de la evaluación?

Si la evaluación indica que este espacio es adecuado para ustedes, iniciaremos un Proceso de Reorganización Vincular organizado en tres fases. Estas ofrecen una guía flexible para comprender cómo se ha ido configurando la relación, trabajar sobre las dinámicas que hoy dificultan el encuentro e incorporar nuevas formas de vincularse a la vida cotidiana.

Fase 1. Comprender la forma actual de relacionarse

Exploraremos cómo se fue configurando la dinámica actual de la pareja y qué patrones tienden a repetirse cuando aparecen diferencias, tensión o distancia.

La intención es que ambos puedan comprender con mayor claridad qué ocurre entre ustedes, qué lugar ocupa cada uno dentro de esa dinámica y qué aspectos necesitan comenzar a modificarse.

“Podemos entender qué nos está pasando, reconocer la dinámica que se ha ido formando entre nosotros y comprender cómo cada uno contribuye a mantenerla o transformarla.”

Fase 2. Transformar las dinámicas que dificultan el encuentro

Trabajaremos sobre las formas de responder que mantienen los conflictos o la distancia, desarrollando nuevas maneras de comunicarse, expresar necesidades, regular las respuestas emocionales y relacionarse con mayor claridad.

También se abrirá espacio para recuperar formas de encuentro que hayan ido quedando relegadas dentro de la relación.

“Podemos empezar a relacionarnos de otra manera cuando aparece aquello que antes nos llevaba al mismo problema.”

Fase 3. Consolidar una nueva forma de vincularse

Integraremos lo trabajado para que estos cambios puedan incorporarse progresivamente a la vida cotidiana y mantenerse también cuando vuelvan a aparecer dificultades.

La intención es que la pareja pueda responder con mayor flexibilidad, responsabilidad y capacidad de elección frente a los desafíos propios de la relación.

“Podemos relacionarnos desde una comprensión más amplia de nosotros mismos y de la relación que queremos construir.”